11 de diciembre de 2010

La silla vacía de Estocolmo

"¿Te fijaste en la silla vacía de Estocolmo?", me pregunta Alfrediano.

"¿En cuál? ¿La del Nobel chino?", le miro desconcertado.

"No, la que espera a Assange".

...

Curioso premio este del Nobel de la Paz, entregado, entre otros, a Henry Kissinger. Sin duda, pacífico personaje, con pacíficas intenciones.

Este año se lo dieron Liu Xiaobo, preso chino. Por todos los lados, circulan elogios hacia su persona. Sin sumar ni restar méritos, ¿cuántos le conocen? Muchos de los que expresan su ampulosa admiración, ¿podrían explicar su actividad?

Otro Nobel de la Paz, Barak Obama, con reconocidos méritos para tal premio (¡¡¿¿??!!) califica el trabajo de Wikileaks de "actos deplorables".

Entretanto, Assange, su fundador, permanece preso e incomunicado en Londres.

A la espera de ser llevado a Estocolmo.

(Me dice Alfrediano que ahí les queda... para que ahora se diviertan con el juego de las similitudes y las diferencias... entre Xiaobo y Assange; entre China y Estados Unidos; entre el Nobel y el calabozo; entre una silla y la otra).

No hay comentarios:

Publicar un comentario